Ciudad de Panamá, 29 de noviembre 2017 – La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH y Sida (ONUSIDA), presentaron una publicación conjunta titulada Prevención de la infección por el VIH bajo la lupa. Un análisis desde la perspectiva del sector de la salud en América Latina y el Caribe. El informe muestra la necesidad de acelerar los esfuerzos de prevención del VIH en America Latina y el Caribe (ALC) con un enfoque de prevención combinada, para lograr las metas de disminuir en un 75% las nuevas infecciones por VIH para el 2020 y poner fin al sida como amenaza para la salud pública para el 2030.

La publicación conjunta de OPS/OMS y ONUSIDA advierte que las nuevas infecciones del VIH en América Latina y el Caribe están lejos de las metas: en los adultos se han estancado y no hay reducciones desde 2010, con aproximadamente 120,000 nuevas infecciones por VIH cada año. El informe muestra que un tercio de las nuevas infecciones ocurre en jóvenes de 15 a 24 años y destaca que la mayoría (64%) de los casos nuevos se dan en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, trabajadoras sexuales, mujeres transexuales y personas que se inyectan drogas.

“Para reducir las nuevas infecciones por VIH entre los grupos de poblaciones clave y las poblaciones más vulnerables, incluyendo a las mujeres y las jóvenes, se debe fortalecer su acceso a paquetes de prevención combinada que ofrezcan diversas intervenciones con eficacia demostrada y adaptadas a las epidemias locales. El acceso a la prevención del VIH es parte del derecho humano a la salud, universal e inalienable”, sostuvo el Director Regional de ONUSIDA para América Latina y el Caribe, César Núñez, durante el lanzamiento en Ciudad de Panamá.

 

En América Latina y el Caribe, la estigmatización y la discriminación siguen potenciando la epidemia del VIH, en particular en los grupos de población clave, limitando su acceso a los servicios de prevención y tratamiento del VIH. La publicación conjunta destaca que es fundamental abordar la estigmatización y la discriminación en los servicios de salud, creando un entorno institucional y comunitario en el que las personas puedan acceder de manera segura.

“Todas las personas tienen que acceder a los servicios de salud sin temor a sentirse acosadas, maltratadas o rechazadas. Si esto no sucede, todos los progresos que hemos realizado en la respuesta al VIH en los últimos años habrán sido en vano y no avanzaremos hacia el fin del sida”, comentó la Primera Dama de la República de Panamá y Embajadora Especial de ONUSIDA para América Latina, Lorena Castillo de Varela.

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